Una actividad que uso a menudo para repasar, al final o inicio de una clase, es la que presento a continuación.
Es la evolución de una actividad que al principio, hace un par de años, proponía dividiendo la clase en dos grupos: mitad de la clase (el grupo A) de espaldas a la pizarra, la otra mitad (el grupo B) en frente de la misma; el grupo B daba indicaciones para que el grupo A pudiera reconstruir una frase escrita por el profesor en la pizarra.
El problema era que, a veces, no todos los estudiantes participaban como me hubiera gustado, algunos se quedaban fuera de la dinámica de colaboración, interacción, reflexión y cooperación, que son elementos clave en esta actividad.